Autoridades solapan a transportistas ilegales: Atrolsa

Transportistas en conferencia de prensa

Transportistas en conferencia de prensa

Enero 2015. Representantes de la empresa Autobuses Troncales Lomas (Atrolsa) acusaron al titular de la Secretaría de Movilidad (Semovi), Rufino H. León, y a Meyer Klipp, director del Instituto de Verificación Administrativa del Distrito Federal (INVEADF), de solapar y proteger al grupo de transportistas ilegales que prestan servicio de manera ilegal en las cuatro rutas del Corredor Chapultepec-Lomas, acompañados de golpeadores.

“Este grupo opera de forma ilegal y sin realizar ninguna inversión; violentan la ley de manera abierta, sin que la Secretaría de Movilidad y el INVEA, que deberían ofrecer certeza jurídica y económica a las empresas que apostamos por el proyecto de modernización del transporte, no meten las manos y por el contrario, arropan a estos grupos disidentes”, manifestó Miguel Ángel Suárez Herrera, gerente de Atrolsa,

Atrolsa realizó una inversión por 115 millones de pesos e inició la sustitución de 106 autobuses viejos por 85 nuevos de 10.5 metros de longitud, con cámaras de vigilancia, sistemas de localización satelital (GPS) y operadores capacitados; pagaron el derecho de concesión exclusiva, el reemplacamiento y todos los requerimientos establecidos por las autoridades.

Tras haber cumplido con todos los requerimientos de las autoridades, recibieron en exclusividad la concesión del corredor Metro Chapultepec-Lomas-Palmas; sin embargo, 30 transportistas se negaron a hacer las modificaciones y a pesar de ello, las autoridades no han impedido su circulación.

A dos meses de que el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, diera el banderazo de salida para que los autobuses de Atrolsa ofrecieran un servicio de transporte de alta calidad en el mencionado corredor, los empresarios y transportistas reportan pérdidas por 7 millones 350 mil pesos a causa de la competencia desleal que representa un grupo de 30 transportistas disidentes que usurpan el recorrido, sin cumplir con la normatividad establecida por el gobierno capitalino.