Continúan usados siendo competencia desleal para mercado interno

Impiden usados colocar 600 mil unidades por año

Impiden usados colocar hasta 600 mil unidades por año

Febrero 2015. La industria productora de vehículos pesados encuentra en la importación de unidades usadas una competencia desleal, considerando que de una producción de casi 170 mil (168 mil 882 – 2014), 18 mil fueron importados de EU, para un mercado interno de 37 mil 82; situación que representa dejar de producirse un promedio de dos millones de dólares (mdd).

De esa manera fue cuantificado el daño a la competitividad de México y al potencial de la industria, por Miguel Elizalde Lizarraga, Presidente Ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT).

“Debido a estos resultados, nuestro país mantiene el nada honroso primer lugar en importación de tractocamiones usados. A pesar de una reducción del 6% de esta cifra de 2013 a 2014, persiste una dinámica preocupante: por cada 10 camiones vendidos en México, entran seis más importados usados, con edad promedio de 16 años”, aclaró.

A pesar de estos resultados, las distintas asociaciones de la cúpula empresarial de la industria automotriz: AMIA, ANPACT, AMDA e INA, coincidieron en conferencia de prensa, respaldar las medidas del gobierno federal, por promover el mercado interno y asegurar la reducción y el control efectivo del flujo masivo de autos usados a nuestro país, toda vez que rechazaron las manifestaciones de los comerciantes fronterizos de vehículos importados, el cual fue calificado como un chantaje para continuar llenando de basura a la frontera y al país entero.

En 2014 se importaron a nuestro país 455 mil 372 vehículos ligeros usados, 29% menos que las unidades importadas en 2013; sin embargo, en estos últimos diez años se han acumulado 7.5 millones de unidades chatarra circulando en nuestro país, con implicaciones severas en materia ambiental y de seguridad.

Las unidades importadas usadas representaron el 40% de los vehículos nuevos comercializados en 2014; significando para el mercado de autopartes por cada vehículo desmantelado, un negocio irregular de 500 hasta mil mdd.