Comparativa entre viajar en autobús o en aerolínea de bajo costo

El comparativo que se hace entre ambos servicios normalmente es subjetivo, pues no se realiza entre las mismas categorías

Agosto 2017. En México existe la mayor variedad de sistemas de transporte para fomentar el turismo nacional e internacional. Las aerolíneas de bajo costo transportan casi el 45 por ciento de los pasajeros entre los aeropuertos de la República Mexicana, de acuerdo a la Dirección General de Aeronáutica Civil.

ADO tiene destinos a más de mil 500 ciudades dentro del Golfo, Sur, Sureste y Centro, ya que cuenta con seis mil unidades que mueven a 150 millones de pasajeros anualmente.

Sin embargo, este comparativo entre ambos servicios es subjetivo, pues las aerolíneas comparan sus precios más bajos contra el precio más alto de los autobuses, lo cual significa comprar un boleto en las versiones de lujo de cada marca.

Esta mínima diferencia en los precios, como mencionan las líneas aéreas, realmente representa una gran diferenciación en cuanto a la calidad del servicio, instalaciones, comodidad y amenidades, entre muchas cosas más.

Para poner un ejemplo, una persona que desea viajar a un destino, sea cual sea, en un vuelo de “bajo costo”, y el autobús en la versión de lujo, pagaría en ambos casos alrededor de mil pesos. El precio sería muy similar pero las diferencias existirían en los siguientes puntos:

  1. Tiempo de llegada previo a la hora de salida: Para poder realizar un vuelo nacional, el cliente debe estar al menos hora y media antes de su vuelo, en comparación con media hora antes de abordar el autobús.
  1. Puntualidad de la salida: Más del 95 por ciento de las corridas que salen diariamente de cualquiera de las terminales de autobuses, se hacen en el horario programado y sin retraso alguno. Mientras que, en la mayoría de las aerolíneas el retraso puede ser de horas.
  1. Instalaciones: Si se va a comparar el servicio económico de las aerolíneas contra la versión de lujo de los autobuses. En el primero, las personas tienen que esperar en las áreas comunes; en la segunda, las salas de espera tienen sillones cómodos, servicio de café y bebidas gratuitas, baños privados, televisiones, internet; y en algunos casos, hasta zona de juegos para niños.
  1. Asientos / Comodidad: En el autobús las personas pueden elegir su lugar, mientras que en algunas aerolíneas esta opción tiene un costo o bien, se los asigna la aerolínea. Las versiones de lujo como ADO Platino, cuentan con asientos sumamente cómodos, reclinables tipo cama, almohada y cobijas, con pantalla individual y sistema de entretenimiento a bordo, internet gratuito, conexiones personales para poder cargar sus dispositivos móviles, servicio de café y bebidas gratuitas. En el caso de las aerolíneas, muchos asientos no son reclinables, no hay pantallas a bordo y hasta el consumo de una botella de agua tiene costo.
  1. Equipaje: Si bien la nueva Ley de Aeropuertos del país ya permite que las personas viajen con al menos una maleta a bordo, “sin costo”; aún existen aerolíneas que cobran por cada maleta y tienen límites en cantidad y peso por persona. En el caso de los autobuses como la línea ADO Platino, no hay cobro extra por equipaje.