Mejorar el transporte público para reducir los gases de efecto invernadero

Por cada 43 Kilómetros, se generan de 261 a 344 gramos de Dióxido de Carbono (CO2) que equivalen a 11.23 kilogramos los cuales, sumados en un año, representan 4.1 toneladas

Abril 2017. En el marco del seminario “Oportunidades de un futuro bajo en Carbono en México”, Laura Ballesteros Mancilla, experta en políticas públicas y regulación de movilidad, explicó que las ciudades que viven una extrema motorización debido a la inversión en infraestructura urbana orientada hacia el automóvil; también mencionó que los presupuestos del país a nivel federal y local han venido orientándose hacia el uso de vehículos particulares desde hace varias décadas.

“Hemos resuelto el viaje de las personas a través del automóvil en detrimento de la inversión en infraestructura sustentable. Hubo todo un proceso de planeación, programación y presupuestación en la materia, décadas que estuvo este plano original, hacer el coche el sistema de movilidad para la población en las ciudades mexicanas, estamos hablando de décadas de inversión”, mencionó.

Reconoció que ha sido entre 73 y 75 por ciento de los presupuestos federales que se han destinado orientados hacia la inversión en infraestructura gris, “estamos hablando de ensanchamiento de vialidades elevadas o segundos pisos y de estacionamientos, y hoy las consecuencias son claras, al menos en la Ciudad de México, hay 5.5 millones de automóviles circulando”.

Hoy sabemos, dijo la especialista en movilidad, que el segundo piso construido en la Ciudad de México sólo incremento 34 por ciento el tránsito vehicular hacia la zona centro de la ciudad.

“La Ley de Movilidad permitió amarrarles las manos a los tomadores de decisiones, con decisiones discrecionales hacia infraestructura gris (para el carro) que tanto daño le hizo a la ciudad y (la ley permitió) orientarlas a transporte público sustentable y movilidad no motorizada”, indicó.

En el Panel Construyendo un país bajo en carbono desde las políticas públicas, dijo que es necesario reconocer el derecho a la movilidad, la cual debe permitir acceder al derecho a la salud, a un ambiente sano, al trabajo, a la educación y el derecho a la ciudad, precisó que mientras no esté garantizado, vamos a seguir teniendo población profundamente marginada, sobre todo en las periferias que no pueden tener este acceso.

“Hay 30 millones de viajes, necesitamos apoyo presupuestal, bonos internacionales, la CDMX, saco recientemente los bonos verdes, una innovación reciente para invertir en infraestructura sustentable y cambiar el paradigma, hacienda y finanzas necesitan alinearse con las políticas de sustentabilidad y bajo carbono.

El subsidio a la tenencia, la inversión en infraestructura para automóviles, segundos pisos, deprimidos, etc., han sido algunos de los factores que han fomentado el uso del automóvil, dejando de lado la inversión para transporte público menos contaminante con lo cual se podría reducir sustancialmente las emisiones contaminantes.

En las ciudades los fallecimientos por problemas de salud, derivados por la contaminación, van en aumento; entre las enfermedades más comunes se encuentran las relacionadas con afectaciones cardiovasculares, infecciones respiratorias agudas, asma y padecimientos del corazón, situaciones que conllevan a muerte prematura principalmente de niños y adultos mayores.

Laura Ballesteros será una de las especialistas quienes participarán en la décima edición del Congreso Internacional de Transporte a realizarse del 19 al 21 de abril en el Parque Bicentenario de la Ciudad de México.