INTERprotección comparte medidas preventivas para transportistas

El robo a unidades de transporte terrestre es uno de los principales riesgos al que están expuestos los transportistas

Marzo 2019. Los expertos de INTERprotección detectaron que el 75 por ciento de los delitos por robo a unidades de autotransporte, suceden en los estados de Puebla, Michoacán, Estado de México y Tlaxcala, siendo las siguientes, al momento, las rutas carreteras más inseguras en el país:

  • El Corredor México-Puebla-Veracruz
  • El Arco Norte hacia los estados de Hidalgo y Tlaxcala
  • Las carreteras de Oaxaca
  • El Corredor Querétaro-Guanajuato-San Luis Potosí-Jalisco-Michoacán
  • El Estado de México hacia los municipios conurbados de la Ciudad de México

En un comunicado, la empresa señaló que el robo a unidades de transporte terrestre es uno de los principales riesgos al que están expuestos los transportistas, y las empresas que dependen de este servicio.

Principalmente, el modus operandi de los delincuentes, es por medio de dos mecánicas: robo en estacionamientos o zonas inseguras, y robo efectuado durante el traslado de mercancía, por medio de bloqueos o por unidades interceptadas.

José Alberto Gómez, director técnico de INTERprotección, afirmó que “el robo de unidades es un riesgo derivado de diversos factores. Por ejemplo, la falta de medidas preventivas relacionadas con la operación, mantenimiento y conducción de unidades; la falta de protocolos y procedimientos como medida de seguridad, respecto al robo de unidades y mercancía; la ausencia de modelos y sistemas de gestión integrales enfocados a reducir riesgos; y no permitir un descanso adecuado a los conductores”.

Por ello, INTERprotección compartió las siguientes medidas preventivas a las empresas y no poner en riesgo a sus conductores, la mercancía que transportan y las unidades de autotransporte: Establecer horarios de circulación en las zonas con mayor peligro; usar escoltas y convoyes, y medidas de seguridad reforzadas en zonas de alto riesgo; y elaborar manuales de procedimientos y actuación para la carga, operación y descarga de unidades; también para describir cómo reaccionar ante hechos delictivos, como el robo de unidades.

Así como capacitar y llevar a cabo simulacros con los conductores para establecer una estrategia ante un delito; incluir y promover el uso de tecnología para dar seguimiento a incidentes en tiempo real, y que aseguren la comunicación de los transportistas con autoridades locales y aseguradoras; y contar con una póliza que amortigüe las pérdidas por unidades no recuperadas y la mercancía, pero que también proporcione cobertura para la seguridad de los conductores que están expuestos a este tipo de riesgos.