La moderna senda del transporte de carga

Los corredores de comercio entre China y Europa, y que incluyen a África, parecen ser la clave de China para dominar el Siglo XXI

Julio 2019. La posibilidad de obtener bienes de procedencia china es a través de la nueva ruta ferroviaria de la Seda, por su conexión terrestre con Europa.

Esta ruta transcontinental no fue obra del actual presidente de China Xi Jinping, quien hizo de la Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda (INCRS) toda una doctrina a nivel nacional en 2013. De hecho, desde el año 1973, la mercancía ha sido transportada por la ruta Transiberiana procedente de China con destino a Europa, con ligeras intermitencias provocadas por la Guerra Fría.

Actialmente, existen dos rutas de la zona del norte de China rumbo al Puerto Interior de Duisburgo o Hamburgo, atravesando Mongolia, Kazajistán y Rusia. La región occidental de China, hogar de la megaciudad de Chongqing y sus 30 millones de habitantes también se conecta con las rutas del norte. Desde el punto de vista de China tiene mucho sentido porque la mercancía de Occidente ya no tiene que ser transportada hacia las costas chinas por tanta distancia.

En 2017, 2 mil 400 trenes transportan cerca de 145,000 contenedores estándar entre China y Europa Central, esto corresponde apenas a la carga de siete barcos contenedores de gran tamaño.

La Unión Internacional de Ferrocarriles tiene la expectativa de incrementar esta carga a 670,000 contenedores estándar, equivalentes a 33 barcos contenedores, en un periodo de diez años. A pesar de la expectativa de crecimiento, es probable que las conexiones ferroviarias que hay actualmente entre China y Europa permanezcan como nichos logísticos pequeños.

Steve Saxon, experto en logística de McKinsey en Shanghái, dijo que “en comparación con la carga marítima, el volumen de la mercancía transportada por vía terrestre a Europa siempre será pequeña”.

Esto se debe fundamentalmente a un asunto de costo, dicho costo es por la transportación por tren de un contenedor estándar entre Shanghái y Duisburgo está valuado entre 4,000 y 6,000 euros; se nota la diferencia con el costo del envío marítimo de un contenedor similar de Shanghái hacia Hamburgo que se valúa en promedio de 1,500 euros.

Esta variación es muy marcada como para que el transporte ferroviario sea un verdadero competidor del transporte marítimo, aunque se transporte la mercancía al doble de la velocidad. Las mejores de la eficiencia tampoco serán un cambio radical en el transporte.

También, encontramos el hecho de que actualmente, China tiene subsidios muy grandes a las conexiones ferroviarias internacionales. Pero, cuando este apoyo termine en 2021, la competitividad se debilitará.

En dado caso que un cliente necesite un envío rápido y flexible por vía aérea, esta opción sería 80 por ciento más costosa que por transporte férreo. Entonces, el transporte por tren es y seguirá estando en un lugar intermedio entre lo económico (carga marítima) y lo veloz (carga aérea).

Al día de hoy, más del 50 por ciento del comercio global se lleva a cabo en la Ruta Marítima de la Seda entre China/Este de Asia y Europa. Los puertos de contenedores más grandes del mundo se ubican en esta ruta: Shanghái, Singapur, Shenzhen, Ningbo-Zhoushan, Busan, y Hong Kong.

China posee múltiples planes para estas rutas de transporte ya establecidas, incluyendo la expansión de puertos. Su participación accionaria en aproximadamente 80 compañías portuarias – que abarca las ciudades griegas de El Pireo, Génova y Trieste, respaldan sus planes y aseguran las inversiones.

El plan de China para avanzar con la utilización del corredor marítimo a través del Canal de Suez, un trayecto que acorta el transporte entre China y Europa Central al menos por cuatro días, en comparación con la ruta cercana a África, es razonable y menos complicado.