Clausura Profepa instalaciones de Grupo México en API Guaymas

La empresa no cuenta con autorización de Impacto Ambiental emitida por Semarnat.

Julio 2019. Tras el derrame de 3 mil litros de ácido sulfúrico en el Mar de Cortés, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) realizó dos inspecciones a la empresa Grupo México de las cuales determinó la clausura temporal de las obras y actividades, debido a que no cuenta con autorización de Impacto Ambiental emitida por Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Una primera inspección, realizada al día siguiente del derrame, tuvo como finalidad determinar probables daños al suelo y obtener datos técnicos en materia de impacto ambiental.

Después en una segunda visita llevada a cabo el 16 de este mes, se acudió al lugar para observar la posible existencia de daños al ambiente por este evento, con el apoyo de personal de oficinas centrales.

En un comunicado, la dependencia indicó que los inspectores recorrieron el área de tanques de almacenamiento y plataformas, así como el área de muelles y puntos de carga a los buques, en las instalaciones de ductos, válvulas y tuberías.

También hicieron un recorrido por mar y realizaron levantamiento de campo y muestras para analizar.

Asimismo, procedieron a verificar que las obras y actividades cuenten con la autorización de impacto ambiental emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarbnat), que permite identificar los posibles impactos que pueden generarse tanto en el ecosistema terrestre como en el marino donde se desarrollan las obras y actividades de esta empresa en su terminal marítima y la zona de influencia.

Lo anterior, al no presentar dicha autorización, se impuso como medida de seguridad la Clausura Parcial Temporal de la operación de las obras y actividades para el almacenamiento y embarque de ácido sulfúrico (no solo el tanque 19 en donde se originó el derrame).

Cabe señalar que solo quedaron sin clausurar las obras para la instalación de un volcador de góndolas y la reubicación de las vías férreas al interior de la unidad de Mexicana del Cobre, así como las obras de una nave industrial para el almacenamiento de 22,000 toneladas de cobre.