Distribuidores de autos quieren mejorar su relación con las armadoras

Las autoridades de cada país deben impulsar y facilitar el marco jurídico necesarios

Agosto 2019. Los distribuidores de autos latinoamericanos quieren reformular la relación que tienen con los fabricantes automotrices, en orden de garantizar condiciones más equitativas entre ambas figuras, y de que las inversiones que realiza el gremio se encuentren protegidas, informó la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).

“Como resultado del avance tecnológico, la competencia extrema entre fabricantes de vehículos, nuevas alternativas de movilidad y la creciente regulación gubernamental en todos los países de la región, los distribuidores de automotores de Latinoamérica buscarán renovar su marco jurídico prevaleciente con su principal proveedor para mejorar la sustentabilidad de sus inversiones”, informó el organismo en un comunicado.

Recientemente la Asociación Latinoamericana de Distribuidores de Automotores (ALADDA, de la cual forma parte México), firmó la Declaración de Sao Paulo para perseguir este objetivo, mediante el que el gremio busca condiciones mínimas de operación.

El constructor de automóviles anunció que en el primer trimestre del ejercicio 2019/2020, sus beneficios se hundieron a su nivel más bajo desde la crisis mundial de 2008.

“Ante este panorama, el negocio de la distribución de automotores requiere de un marco jurídico que regule la relación con los fabricantes e importadores, con el objeto de equilibrar las desiguales posiciones de poder y garantizar las condiciones mínimas para recuperar las inversiones”, dijo Guillermo Prieto Treviño, presidente actual de la ALADDA y de la AMDA en México.

En concreto, los distribuidores buscan garantizar contratos con las cláusulas mínimas que concedan “la operación del negocio y la salvaguarda de su patrimonio”.

Además, a través de la Declaratoria de Sao Paulo los distribuidores se manifestaron en contra de la cancelación unilateral de contratos de distribución, de la venta directa de vehículos por parte de los fabricantes e importadores con precio y condiciones de venta mejores a las otorgadas a los distribuidores, de la asignación unilateral de inventarios y su condicionamiento, así como contra la omisión de responsabilidad en la liquidación de pasivos ante una rescisión injustificada.