Establece La Corona en CNSV de ANTP «Metodología Ishikawa» para reducir accidentes viales

Acciones para mitigar los accidentes en carreteras y vialidades urbanas

Agosto 2019. En el marco del tercer Congreso Nacional en Seguridad Vial, de la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP), Tania Itzel Espinosa, de la fábrica de jabón La Corona, expuso que la empresa estableció acciones para mitigar los accidentes en carreteras y vialidades urbanas, basado en la atención inmediata, tanto médica como legal y fundamental en la metodología Ishikawa.

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2018, se registró 1.3 millones de muertes asociadas con accidentes viales en México. “Dicha cifra va en aumentado, y parte de uno de los factores reportados por el Instituto Mexicano de Transporte (IMT) es que el 78 por ciento de los accidentes son generados por el error humano”, indicó Espinosa.

Bajo ese contexto, señaló que dentro de las empresas se deben de implementar acciones para prevenir accidentes y garantizar vialidades más seguras. “Creando diversos mecanismos para resguardar la seguridad de los conductores del autotransporte de carga, así como una estrategia para elevar la productividad de las empresas y proteger a sus empleados y a todos los usuarios de las vías”.

Espinosa explicó que la metodología Ishikawa consiste en la implementación de un centro de monitoreo que reporta las condiciones del conductor durante un siniestro sea robo o colisión. Posteriormente, la compañía da aviso a la aseguradora para que brinde apoyo durante el proceso y se verifica el estado de salud del conductor.

“Si el estado de salud del operador se ve un poco comprometido, inmediatamente se le brinda una revisión médica para confirmar en que condiciones se encuentra. Asimismo, la compañía da seguimiento al caso con la declaración por escrito del operador, la cual se integra a un expediente en un sistema interno y se realiza una entrevista al conductor”, agregó.

Indicó que con esta metodología toda la información se encuentra disponible, sin la necesidad de solicitar los datos en diferentes áreas; estos datos son los que necesitamos para crear un informe más completo de cada incidente.

Por ello, antes de cada viaje, dijo, el operador tiene que pasar por una revisión médica para confirmar en qué condiciones se encuentra para salir a ruta. Además, se verifica su bitácora electrónica para ver si está cumpliendo con sus horas de descanso. También se revisa su experiencia en el puesto, y las horas de capacitación que ha recibido.

Igualmente, se evalúa la infraestructura, ya que es importante saber qué el tipo de carretera, cuales son sus dimensiones, especificaciones y condiciones, ya que puede ser un factor de riesgo para el conductor.

Con respecto al vehículo, se realiza un registro de condiciones físico-mecánicas y servicios programados, esto se realiza a través de tabletas electrónicas, donde el operador revisa y actualiza la información del vehículo.

Finalmente, se revisa las condiciones climáticas de cada ruta, “horarios, lluvia, temporadas, amenazas climatológicas, etcétera”, añadió Espinosa.