La primera aseguradora autónoma tecnológica, ya está en México

Crabi ofrecerá un servicio transparente, innovador y económico

Octubre 2019. Con el objetivo de ofrecer un servicio transparente, innovador, económico y sin intermediarios, Crabi, aseguradora digital, llegó a la Ciudad de México y Monterrey, dos de las diez ciudades con más conductores de autos particulares en el país, según datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

Es la primera aseguradora autónoma tecnológica en el mercado mexicano, es decir, no terceriza su innovación a otras empresas proveedoras de seguros, por ende, es un servicio más eficiente, ya que la misma empresa gestiona y desarrolla innovaciones, a la par que las pólizas.

“Creemos que los mexicanos necesitan tener un seguro que se adapte de verdad a sus necesidades, como un traje a la medida. Por ello, siguiendo las tendencias, decidimos lanzar un servicio personalizado e innovador, donde los conductores adquieran el seguro desde su smartphone 24/7, sin intermediarios, para que en menos de 10 minutos tengan su póliza directo en la palma de su mano y con un costo de hasta 15% menos, que la tarifa más baja que ya hay en el mercado”, aseguró Javier Orozco, CEO de crabi.

Señaló que la conectividad, rapidez y resolutivo son algunas de las características que se requieren en los seguros para auto, sobre todo, con los conductores, nativos digitales, por esto, Crabi ofrece un servicio más económico e innovador que incluya:

Personalización: el conductor podrá seleccionar diferentes pólizas y con la cobertura que mejor le convenga, y que sin importar la personalización tengan asistencia en todo momento y se cubran: daños al auto, robo total de coche, atención médica, daños a terceros, asistencia legal y ayuda en el camino.

Rapidez: las ventajas de la digitalización es que la interacción entre la empresa y los usuarios es más rápida; en este caso el servicio recibido ante el mínimo accidente será hasta 20 veces más eficiente.

Trato directo: dará mayor velocidad y veracidad al proceso de adquisición y solicitud de ayuda, además, de que disminuirá el costo inicial del 15 por ciento, versus, una compañía tradicional. Este servicio innovador ha terminado con la burocratización y deja a un lado la tercerización, para abrirse paso en una comunicación directa, entre conductor y aseguradora; es decir, sin brokers, ni agentes.

Transparencia: los contratos son complicados, aburridos y nunca se leen por completo. Para que se democratice la información y se respeten las garantías, crabi simplificó sus convenios, de un contrato promedio de 100 cuartillas, lo redujo 40% e incluso, adaptó una versión resumida, acortando 90% para que cualquier conductor lo entienda y en caso de que no se cumpla con lo prometido, pueda cancelar cuando desee.