Especialistas hacen un llamado urgente para finalizar la construcción de la L4 del Mexibús

 

Necesario corregir las fallas con las que actualmente opera la L1 del Mexibús para recuperar la calidad del servicio

Octubre 2019. A nueve años de operaciones de la línea 1 del Mexibús en el Estado de México, y llevar más de cinco años en la construcción de la línea 4 del mismo transporte, el equipo técnico de Transporte, Calidad del Aire y Seguridad Vehicular de El Poder del Consumidor (EPC), en compañía de especialistas de Movilidad, Espacio Público y Arquitectura del Paisaje del Laboratorio de Movilidad e Infraestructura Verde de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), así como miembros de las organizaciones Transita Seguro México y FOTCA, realizaron un recorrido en el municipio de Ecatepec de Morelos, para evaluar su impacto con otros sistemas de transporte masivo, la recuperación de espacio público y la mejora urbana, así como analizar la calidad del servicio del transporte público y del aire.

El diagnóstico de los especialistas reporta que los atrasos en la construcción de línea 4 han dado pie a la generación innecesaria de cerca de 25 mil toneladas de dióxido de carbono (CO2) al año.

Víctor Alvarado, coordinador de la campaña de Movilidad y Cambio Climático de EPC, señaló que en el caso del Estado de México hay que señalar los atributos de un sistema estructurado, como lo es un BRT, ya que este permite la sustitución de hasta cinco microbuses, valor que representa la reducción de monóxido de carbono (CO), óxidos de nitrógeno (NOx) y material particulado (PM) en un 99.7, 88.9 y 90.9 por ciento.

No obstante, dijo, bajo la operación actual de vehículos de transporte de pasajeros que operan sobre la Vía Morelos, la exposición a los contaminantes citados puede provocar la reducción del flujo de oxígeno en la sangre, daño pulmonar y bronquitis en los habitantes mexiquenses.

En ese sentido, la especialista en calidad del aire del Laboratorio de Movilidad de la UNAM, Samanta Salazar recordó que se estima que anualmente más de cien mil personas mueren de manera prematura por la emisión de PM 2.5. La población más afectada es aquella que contribuye de menor manera a su generación.

La primera línea de BRT ha logrado tener un sistema estructurador que permite incrementar la competitividad de sus usuarios al reducir sus tiempos de viaje entre 35 a un 50 por ciento de lo que invertían cotidianamente. Además, hace más eficiente, confiable y seguro al sistema de transporte, mientras que reduce de manera significativa la cantidad de emisiones de contaminantes a la atmósfera, que se estima puede llegar a ser de 20 mil toneladas anuales de CO2.

A la fecha, los cuatro servicios de Mexibús y el Mexicable carecen de una tarjeta única de cobro, lo que hace complicado adquirir una tarjeta nueva en cada una de las estaciones, ya que solo se llegan a encontrar en algunas terminales.

Lo anterior, hace que los usuarios pierdan hasta 18 minutos tratando de acceder al uso del servicio, siendo la alternativa acudir a la reventa del pasaje. Además, se ha detectado que en la Terminal de Ciudad Azteca existen cuatro personas junto con personal de vigilancia que cobran la tarifa del servicio, es decir, 7 pesos, para dejar pasar a 4 personas con un solo cobro.

Como consecuencia de esta situación, en el primer cuatrimestre del 2019 el Mexibús L1 ha tenido una pérdida promedio de usuarios del 7 por ciento, siendo que la experiencia en otros BRT demuestra que este tipo de sistemas tienden a tener un alza en su demanda.

Tras exponer lo anterior, los especialistas hicieron un llamado enérgico a las autoridades del Estado de México para comprometerse a concluir a la brevedad la construcción del Mexibús L4 y recuperar la calidad del servicio que logró en los primeros años del Mexibús L1.

“De no lograrse, el servicio hoy ofertado continuará demeritándose, lo cual pone un freno a mediano plazo a más obras de este tipo, que contribuyen a la reducción de emisiones que exige la crisis climática actual”, añadieron.