Presentan Reporte Emergencia Climática, Oportunidad Urbana

Medidas bajas en carbono en las ciudades pueden reducir emisiones urbanas en casi 90 por ciento, y crear 87 millones de empleos anualmente para 2030

Octubre 2019. El Gobierno de México podría asegurar beneficios sociales futuros al fomentar la creación de ciudades neutras en carbono, señala el reporte Emergencia climática, oportunidad urbana, presentado en el marco del Foro para la Transformación Urbana: Ciudades para Todos.

Con cerca de 300 asistentes, el reporte es una investigación con acciones clave para lograr la reducción de hasta un 90 por ciento de las emisiones de carbono en las ciudades para el año 2030; el cual fue fue elaborado durante tres años por un grupo multidisciplinario de 50 institutos de investigación, redes de gobiernos locales y nacionales, inversionistas, proveedores de infraestructura, compañías de consultoría estratégica, organizaciones no gubernamentales y socieda civil, y muestra un camino factible para lograr el desarrollo sostenible y equitativo de las urbes del mundo.

Las seis acciones detalladas en el reporte Emergencia climática, oportunidad urbana son las siguientes:

  1. Desarrollar una estrategia completa para lograr la prosperidad compartida y la neutralidad del carbono, incorporando el desarrollo urbano como eje fundamental de la administración pública.
  2. Alinear las políticas públicas nacionales para lograr ciudades compactas, conectadas y limpias, por ejemplo, con regulaciones al uso de suelo y construcción, la prohibición de venta de vehículos que utilicen combustibles fósiles y la adopción de alternativas verdes al acero y el cemento.
  3. Fondear y financiar infraestructura urbana sostenible, con la eliminación de los subsidios a los combustibles fósiles, regulación de los precios del carbono, reformas a los impuestos a la tierra y a la propiedad, y la utilización de los presupuestos nacionales de transporte para movilidad activa y transporte público.
  4. Coordinar y apoyar la acción climática a nivel local, autorizando a gobiernos locales a introducir políticas y planes climáticos más ambiciosos, y aumentando en al menos un tercio, el presupuesto nacional de investigación y desarrollo para combatir la emergencia climática.
  5. Construir un sistema multilateral que promueva ciudades inclusivas y neutrales en carbono, priorizando a las ciudades en las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés) para 2020 y 2050, alineando las estrategias al Acuerdo de París y a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
  6. Planear una transformación urbana justa, gravando el uso del carbono o de los combustibles fósiles para compensar el gasto de combatir la emergencia climática, y desarrollando planes de transición para las industrias basadas en combustibles fósiles.

Este reporte demuestra que es posible lograr ciudades bajas en carbono fomentando la prosperidad económica y mejorando la calidad de vida de sus habitantes, a través de la creación de 87 millones de empleos a nivel global para el año 2030.

La urgencia de tomar acciones contundentes parte del grave problema causado por el calentamiento global y su impacto en el aumento del nivel del mar, ya que a nivel global el 10 por ciento de las personas vive en zonas costeras; en México, 4.4 millones de personas viven en zonas a menos de 10 metros sobre el nivel del mar.

La directora ejecutiva del Instituto de Recursos Mundiales México (WRI México), Adriana Lobo comentó que el cambio climático cobra una factura muy alta a causa de los desastres naturales. “En México, sólo ocho estados representan casi el 70 por ciento del gasto para reconstrucción”.