Volkswagen hacia la transición por una empresa climáticamente neutra

La lucha contra el calentamiento global es uno de los retos mundiales más importantes

Enero 2021. En la lucha contra el calentamiento global, Volkswagen se ha comprometido con el Acuerdo de París y está impulsando nuevas tecnologías de conducción y métodos de producción respetuosos con el medio ambiente; asimismo, a conseguir la neutralidad del balance de CO₂ para 2050.

La apuesta por la electromovilidad contribuye de forma decisiva, porque el auto eléctrico de batería tiene el mejor balance climático de todos los tipos de propulsión. Este es el resultado de un gran número de estudios científicos, entre otros del Instituto Fraunhofer, el Ministerio Federal de Medio Ambiente y el grupo de reflexión Agora Verkehrswende. La clave es la electricidad libre de CO₂ o de bajo CO₂. En la actualidad, en casi todos los países europeos, los vehículos eléctricos tienen ya una clara ventaja climática sobre los motores de combustión interna.

El Grupo Volkswagen tiene la firme convicción de convertirse en el líder del mercado mundial de la movilidad eléctrica en los próximos años y está invirtiendo un total de 35,000 millones de euros para alcanzar este objetivo a finales de 2025. De ahí que, Volkswagen se encuentre electrificando su portafolio de productos en todos los segmentos.

En los próximos diez años, el Grupo pretende lanzar aproximadamente 70 modelos totalmente eléctricos para 2030. Una veintena de ellos ya se están fabricando, y otros 50 se fabricarán posteriormente. Además, está previsto lanzar unos 60 autos híbridos de aquí a finales de la década, de los cuales más de la mitad ya se están fabricando. La empresa prevé la producción de unos 26 millones de vehículos totalmente eléctricos para 2030. El Grupo estima la producción de unos siete millones de vehículos híbridos en el mismo periodo.

La espina dorsal técnica y económica de la ofensiva eléctrica es la matriz modular de propulsión eléctrica (MEB). Alrededor de 19 millones de los vehículos eléctricos del Grupo previstos para 2030 se basan en la nueva plataforma eléctrica. La arquitectura del vehículo, especialmente diseñada para la propulsión eléctrica, ofrece una gran autonomía de hasta 550 kilómetros, mucho espacio interior y un rendimiento excepcional.

Como primer modelo eléctrico basado en el MEB, la marca Volkswagen lanzó el compacto ID.3. Tras el ID.3, se lanzó el primer SUV totalmente eléctrico: el ID.4.

Para los modelos de la familia ID., Volkswagen se centra en todo el ciclo de vida del modelo eléctrico, desde la extracción de la materia prima hasta la producción y el reciclaje. La empresa sigue un principio claro: siempre que sea posible, se evitan las emisiones de CO₂. Si esto no es totalmente posible, las emisiones se reducen en la medida de lo posible. Las emisiones que no pueden evitarse por el momento se compensan con inversiones en proyectos de protección del medio ambiente.

Para la vida útil, Volkswagen ofrece muchas posibilidades de «llenar» el auto eléctrico con electricidad respetuosa con el medio ambiente. Para la recarga en casa, existe Volkswagen Naturstrom: por cada kilovatio hora que el cliente consume, se inyecta en la red la misma cantidad de electricidad procedente de fuentes renovables, como la energía eólica, la energía solar o la energía hidroeléctrica. Actualmente, la mayor parte de la electricidad procede de centrales hidroeléctricas de Alemania, Austria y Suiza. Mientras durante trayectos, los clientes cargan con electricidad 100 por ciento verde en las estaciones de carga rápida de la empresa Ionity.

Además, el Grupo Volkswagen quiere reducir las emisiones de CO₂ en el proceso de producción en un 30 por ciento para 2030. Por lo tanto, el plan es aumentar para el año antes mencionado la proporción de electricidad adquirida externamente que proviene de energías renovables paso a paso hasta el 100 por ciento. También sigue adelante con miles de proyectos de eficiencia energética en sus instalaciones de producción en todo el mundo.