
En el complejo engranaje del turismo en México, el primer contacto con el destino suele ocurrir frente a un mostrador de alquiler de vehículos. Para Gerges Abdalla Kyrilos, colaborador de Thrifty México con nueve años de trayectoria en el sureste, este espacio ha dejado de ser una ventanilla de trámites logísticos para transformarse en un centro de inteligencia turística.
«Dejamos de ser quienes entregan una llave de automóvil, para ser asesores expertos y anfitriones», explica Gerges Abdalla. Su labor personifica un modelo de consultoría que hoy es vital para el sector: mientras la Secretaría de Turismo (Sectur) integra a 15,000 guías turísticos certificados, la realidad de la cadena de valor se extiende hacia colaboradores estratégicos que orientan al 60% de los viajeros que hoy prefieren diseñar su propia ruta.
Esta transición del servicio logístico hacia la asesoría de autor responde a un cambio profundo en el consumo. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el Indicador Trimestral del Consumo Turístico Interior mantiene un crecimiento anual del 1.9%[i], impulsado por un usuario que prioriza la flexibilidad y busca sitios fuera de los circuitos convencionales.
«El viajero actual ya no persigue exclusivamente el restaurante de moda; busca la autenticidad de una taquería local o el sabor de una michelada», observa Gerges Abdalla, meditando sobre la evolución del mercado hacia experiencias más humanas y menos procesadas.
Esta visión no es únicamente narrativa; es económica. Datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sugieren que la diversificación hacia experiencias de movilidad personalizada permite una distribución más equitativa del gasto turístico en comunidades locales, que tradicionalmente quedan fuera de los nodos de transporte masivo.
En este ecosistema, figuras como el asesor de movilidad estratégica representan un eslabón crítico que conecta la infraestructura de transporte con la preservación del patrimonio cultural.
Esta visión estratégica une la eficiencia operativa con el orgullo cultural. Thrifty México, operada por AVASA, entiende que la movilidad inteligente es la herramienta definitiva para que el turista deje de ser un espectador y se convierta en el protagonista absoluto de su trayecto.
«Nuestra labor es asegurar que el vehículo sea el facilitador de una experiencia impecable. Queremos que cada colaborador sea el primer embajador de un México vibrante y seguro que recibe al viajero con los brazos abiertos», detalló César Loera, Director de Operaciones de Thrifty México.
Al conmemorar el Día Internacional del Guía de Turismo, este 21 de febrero, el análisis de la industria subraya una transición necesaria del paso de un servicio logístico de alquiler hacia un modelo de consultoría de autor.
Esta evolución técnica no solamente fortalece la seguridad del visitante, sino que profesionaliza el primer punto de contacto en aeropuertos y ciudades clave, asegurando que la primera impresión de México sea una de expertise, rigor y conocimiento profundo del territorio.