
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) llevó a cabo una reunión pública de información como parte del proceso de consulta del proyecto “Construcción del Muelle 3” en la Terminal de Ensenada Cruiseport Village (ECV), iniciativa que busca modernizar la infraestructura portuaria para recibir cruceros de última generación y fortalecer la actividad turística y económica del puerto.
Durante su intervención, el titular de la oficina de representación de la Semarnat en Baja California, Ricardo Javier Cárdenas Gutiérrez, subrayó que estos ejercicios buscan asegurar transparencia y diálogo.
“Es muy importante llevar a cabo estos ejercicios de participación, de información, siguiendo el protocolo y los reglamentos establecidos, privilegiando la participación ciudadana y los derechos humanos en materia ambiental”, señaló.
De acuerdo con Laura Rodriguez, representante de la empresa ECV, el proyecto consiste en la construcción de un nuevo muelle especializado para cruceros, ubicado dentro del recinto portuario de Ensenada, en la zona sur de la terminal actual.
La nueva infraestructura permitirá operar embarcaciones de hasta 365 metros de eslora, correspondientes a la generación más reciente de buques turísticos, que superan las capacidades de los muelles existentes. Actualmente, la terminal dispone de dos posiciones de atraque: el Muelle 1, con capacidad para recibir embarcaciones de hasta 335 metros de eslora, y el Muelle 2, que admite buques de hasta 350 metros.
La construcción del nuevo Muelle 3 ampliará significativamente esta capacidad operativa, permitiendo la atención de cruceros de última generación y garantizando que el puerto de Ensenada mantenga su competitividad frente a otros destinos estratégicos del Pacífico.
“La infraestructura actual fue diseñada para buques de generaciones anteriores; con el nuevo muelle, Ensenada podrá atender cruceros más grandes y modernos”, explicó la representante de la promovente. El proyecto abarca una superficie aproximada de 15.98 hectáreas dentro del recinto portuario de Ensenada y contempla un periodo de construcción cercano a los 12 meses, con una vida útil estimada de 50 años.
La obra incluye infraestructura marítima diseñada para garantizar un atraque seguro de embarcaciones de gran tamaño, así como pasarelas para el embarque y desembarque de pasajeros, un área especializada para maniobras marítimas, instalaciones eléctricas y de servicios, vialidades internas, estacionamiento para transporte turístico, un módulo de sanitarios para usuarios y un sistema de control de accesos que permitirá ordenar el flujo de visitantes.
Asimismo, se prevé el dragado y uniformización del fondo marino a una profundidad aproximada de 11 metros, lo que permitirá maniobras seguras de aproximación y salida de los buques. Las instalaciones en tierra estarán orientadas principalmente a facilitar el tránsito de pasajeros hacia los servicios turísticos de la ciudad.
Autoridades y especialistas señalaron que la ampliación responde a la evolución de la industria de cruceros, caracterizada por embarcaciones cada vez más grandes y con mayor capacidad de pasajeros. Ensenada es uno de los principales destinos de cruceros del país y un punto estratégico del Pacífico mexicano. La modernización portuaria busca evitar que las rutas internacionales se desvíen hacia otros puertos con mayor infraestructura.
Autoridades y promoventes señalaron que la actividad crucerística representa uno de los principales motores turísticos de la región. De acuerdo DATATUR de la Secretaría de Turismo (SECTUR), Ensenada cerró 2025 con un repunte histórico del 41.7 % en la llegada de cruceristas, superando los 1.3 millones de pasajeros en aproximadamente 360 arribos, consolidándose como el puerto líder del Pacífico mexicano en este segmento.
Según cifras de SECTUR, este flujo turístico generó una derrama económica estimada en alrededor de 1,200 millones de pesos en el año, equivalentes a entre 60 y 75 millones de dólares, principalmente en transporte, comercio, gastronomía,
tours y servicios locales. Se calcula que cada pasajero gasta entre 63 y 72 dólares durante su estancia, y que entre el 73 % y el 80 % de los visitantes descienden a tierra, lo que implica beneficios directos para comerciantes y prestadores de
servicios de la ciudad.
Asimismo, se indicó que cada crucero puede dejar entre 200,000 y 300,000 dólares por escala en la economía local, lo que impulsa la demanda en hoteles, restaurantes, transporte y comercio, además de contribuir a la generación de empleos directos e indirectos vinculados al turismo.