
México vive el mayor impulso a la infraestructura ferroviaria, ya que el Gobierno Federal prevé construir al menos 2,377 kilómetros de nuevas líneas ferroviarias durante el sexenio, mientras que la inversión estimada para proyectos ferroviarios asciende a cerca de 750 mil millones de pesos, de acuerdo con información de la Presidencia de la República. Ante este escenario, especialistas consideran que el reto ya no será únicamente construir nueva infraestructura, sino garantizar su operación segura y eficiente mediante estrategias de mantenimiento digital.
«La infraestructura ferroviaria del futuro no podrá gestionarse únicamente con inspecciones periódicas y reportes manuales. Conforme aumenta la complejidad de las
redes, la capacidad para anticipar fallas mediante inteligencia artificial será un requisito para garantizar la continuidad del servicio y la seguridad de millones de usuarios», afirmó Tomás Allen, vp comercial para Fracttal.
El mantenimiento predictivo combina sensores conectados mediante Internet de las Cosas (IoT), plataformas en la nube y algoritmos de Inteligencia Artificial capaces de monitorear continuamente el estado de vías, desvíos, frenos, equipos eléctricos y otros activos críticos. Con esta información es posible identificar patrones de desgaste, priorizar intervenciones y reducir paros no programados antes de que evolucionen en fallas mayores.
Para el sector ferroviario, esta evolución tecnológica representa también una decisión financiera. Diversos operadores internacionales han incorporado estrategias de
mantenimiento predictivo para mejorar la disponibilidad de sus activos, reducir costos de reparación y fortalecer la seguridad operativa, apoyándose en analítica avanzada e inteligencia artificial para procesar información generada por sensores instalados en la infraestructura ferroviaria.
En México, el desafío adquiere una dimensión estratégica. El Presupuesto de Egresos de la Federación 2026 contempla 46 mil millones de pesos para infraestructura ferroviaria de carga y pasajeros, mientras que los proyectos prioritarios registrados por la Secretaría de Hacienda incluyen corredores como Ciudad de México-Querétaro, AIFA-Pachuca, Querétaro-Irapuato y Saltillo-Nuevo Laredo, además del fortalecimiento del Tren Interoceánico y otros sistemas ferroviarios.
«En infraestructura ferroviaria, el costo de una falla no programada suele multiplicar varias veces el costo de una intervención preventiva, al considerar interrupciones operativas, afectaciones logísticas, reparación de activos y riesgos para la seguridad”, explicó Allen. Además del transporte de pasajeros, la modernización del mantenimiento será un elemento clave para fortalecer la competitividad logística del país. Una infraestructura más confiable favorece la continuidad del transporte de mercancías, reduce tiempos de inactividad y mejora el aprovechamiento de inversiones públicas y privadas en un contexto donde el ferrocarril recupera protagonismo dentro de las cadenas de suministro.
Con una nueva generación de proyectos ferroviarios en desarrollo, especialistas consideran que la digitalización del mantenimiento dejará de ser una herramienta
complementaria para convertirse en un componente esencial de la operación. Incorporar tecnologías como IoT, analítica avanzada e inteligencia artificial desde las primeras etapas permitirá proteger inversiones de largo plazo, fortalecer la seguridad operativa y aumentar la resiliencia de una infraestructura que será determinante para la movilidad y la competitividad económica del país.