
La electromovilidad en México avanza hacia una nueva etapa: la mayor disponibilidad de vehículos eléctricos, la expansión de la infraestructura de carga y una creciente aceptación entre los usuarios están ampliando el mercado, al tiempo que surgen nuevos desafíos en materia de regulación, conocimiento técnico y aprovechamiento de las baterías.
De acuerdo con información de la Electromobility Association (EMA), el crecimiento en México también está acompañado por una mayor diversidad de modelos y por la llegada de vehículos de precios más accesibles, particularmente de fabricantes asiáticos. Ya que, a nivel global, las ventas de EVs superaron los 20 millones en 2025, representando el 25% de las ventas de vehículos nuevos.
De acuerdo con cifras de AMDA y AMAVe, durante el primer trimestre de 2026 las arrendadoras adquirieron como activos para sus clientes el equivalente a 3.2% del total de vehículos híbridos y eléctricos vendidos en México, lo que representó un crecimiento de 65.2% frente al mismo periodo de 2025.
El crecimiento del mercado eléctrico abre nuevos desafíos para la industria: una regulación que acompañe la oferta, usuarios con mayor información sobre la tecnología, nuevas referencias para el mercado de vehículos usados y una cadena de valor para el aprovechamiento de las baterías. La consolidación de la electromovilidad requerirá un ecosistema cada vez más preparado para responder a estos retos.
Para TIP México y la EMA, la combinación de una oferta más amplia, regulación adecuada, infraestructura suficiente y usuarios mejor informados será determinante para acompañar la expansión del mercado. Al mismo tiempo, el desarrollo de capacidades técnicas para diagnosticar, mantener, reparar y aprovechar las baterías permitirá construir las condiciones necesarias para que la electromovilidad avance de manera sostenible en México.